Unidos en oración por quienes más lo necesitan
Oración por los enfermos
¡Dios todopoderoso!, Señor de la humanidad: quita las dificultades, y de sus males libra a los enfermos. Alivia sus sufrimientos y sánalos, pues tú eres el Sanador. No hay cura, sino a través de ti. Ayúdanos a permanecer firmes y haz que nuestra fe se establezca bien.
Oración por la Familia por San Juan Pablo II
Oh Dios, de quien procede toda paternidad en el cielo y en la tierra, Padre, que eres Amor y Vida, haz que en cada familia humana sobre la tierra se convierta, por medio de tu Hijo, Jesucristo, “nacido de Mujer”, y del Espíritu Santo, fuente de caridad divina, en verdadero santuario de la vida y del amor para las generaciones porque siempre se renuevan.
Haz que tu gracia guíe a los pensamientos y las obras de los esposos hacia el bien de sus familias y de todas las familias del mundo.
Haz que las jóvenes generaciones encuentren en la familia un fuerte apoyo para su humanidad y su crecimiento en la verdad y en el amor.
Haz que el amor, corroborado por la gracia del sacramento del matrimonio, se demuestre más fuerte que cualquier debilidad y cualquier crisis, por las que a veces pasan nuestras familias.
Haz finalmente, te lo pedimos por intercesión de la Sagrada Familia de Nazaret, que la Iglesia en todas las naciones de la tierra pueda cumplir fructíferamente su misión en la familia y por medio de la familia. Tú, que eres la Vida, la Verdad y El Amor, en la unidad del Hijo y del Espíritu santo.
Amen.
Oración por los jóvenes
¡Padre Santo! te pedimos por los jóvenes,
que son la esperanza del mundo.
No te pedimos que los saques de la corrupción
sino que los preserves de ella.
¡Padre! No permitas que se dejen llevar
por ideologías mezquinas.
Que descubran que lo más importante
no es ser más, tener más, poder más,
sino servir más a los demás.
¡Padre! Enséñales la verdad que libera,
que rompe las cadenas de la injusticia,
que hace hombres y forja santos.
Por en cada uno de ellos, un corazón universal
que hable el mismo idioma,
que no vea el color de la piel,
sino el amor que hay dentro de cada uno.
Un corazón que a cada hombre le llame hermano,
Y que crea en la ciudad que no conoce las fronteras,
Porque su nombre es universo, amistad, amor, Dios.
¡Padre Santo! Cuida a nuestros jóvenes.
Amén.
Oración por la paz mundial por Juan Pablo II
Oh, Dios, Creador del universo,
que extiendes tu preocupación paternal sobre cada criatura
y que guías los eventos de la historia a la meta de la salvación;
nosotros reconocemos tu amor paternal
que a pesar de la resistencia de la humanidad
y, en un mundo dividido por la disputa y la discordia,
Tú nos haces preparar para la reconciliación.
Renueva en nosotros las maravillas de tu misericordia;
envía tu Espíritu sobre nosotros,
para que él pueda obrar en la intimidad de nuestros corazones;
para que los enemigos puedan empezar a dialogar;
para que los adversarios puedan extrecharse las manos;
y para que las personas puedan encontrar entre sí la armonía.
Para que todos puedan comprometerse en la búsqueda sincera
por la verdadera paz; para que se eliminen todas las disputas,
para que la caridad supere el odio,
para que el perdón venza el deseo de venganza.
Oración por los que sufren
Dios, Padre bondadoso,
escucha la oración que te dirigimos por los que sufren.
Alivia y conforta a los enfermos, a los ancianos y moribundos.
Da a quienes los atienden ciencia y paciencia,
tacto y compasión.
Inspírales gestos que animen, palabras que iluminen,
amor que conforte.
Te encomendamos también, Señor,
a todos los que se sienten tristes,
abatidos, desesperados, a los heridos por la vida
y por la maldad humana,
a los abandonados y marginados por la sociedad.
Señor, infúndenos tu espíritu de amor y de comprensión,
haznos sensibles a todo sufrimiento humano. Amén.
Oración por los difuntos
Dios todopoderoso, por la muerte de Jesucristo, tu Hijo, destruiste nuestra muerte; por su reposo en el sepulcro santificaste las sepulturas y por su gloriosa resurrección nos restituiste la vida a la inmortalidad.
Escucha nuestra oración por aquellos que muertos en Cristo y consepultados en él, anhelan la feliz esperanza de la resurrección.
Concede, Señor de vivos y muertos, a cuantos en la tierra te conocieron por la fe, alabarte sin fin en el cielo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Oración por los sacerdotes
Señor Jesús, presente en el Santísimo Sacramento,
que quisiste perpetuarte entre nosotros
por medio de tus Sacerdotes,
haz que sus palabras sean sólo las tuyas,
que sus gestos sean los tuyos,
que su vida sea fiel reflejo de la tuya.
Que ellos sean los hombres que hablen a Dios de los hombres
y hablen a los hombres de Dios.
Que no tengan miedo al servicio,
sirviendo a la Iglesia como Ella quiere ser servida.
Que sean hombres, testigos del eterno en nuestro tiempo,
caminando por las sendas de la historia con tu mismo paso
y haciendo el bien a todos.
Que sean fieles a sus compromisos,
celosos de su vocación y de su entrega,
claros espejos de la propia identidad
y que vivan con la alegría del don recibido.
Te lo pido por tu Madre Santa María:
Ella que estuvo presente en tu vida
estará siempre presente en la vida de tus sacerdotes. Amen
Oración por los pobres
Dios de la justicia,
abre nuestros ojos
para que te veamos en la cara del probre.
Abre nuestros oídos
para que te escuchemos en loss gritis de oprimido,
Abre nuestra boca
para que te defendamos en público
y en privado.
Recuérdanos que lo que hacemos
a los más pequeños,
te lo hacemos a ti.
Amén.
Oración para la Familia
Oh Dios, Padre nuestro amoroso,
Creador de todas las cosas, enviaste a tu Hijo, Jesucristo, nuestro Redentor, al hogar de María y de José, para formar la Sagrada Familia de Nazaret: inspíranos, siguiendo su ejemplo, imitemos su amor generoso en nuestra vida familiar.
A través de la intercesión de San Josemaría, ayuda a nuestras familias a conservarse unidas en el corazón de Cristo, en comunión de amor entre padres e hijos; a reconocer y defender la sacralidad del matrimonio; a acoger generosamente el don de la vida; a proclamar el valor inestimable de cada miembro de la familia.
Concédenos la gracia de entregarnos en un servicio generoso a nuestra familia, que sea reflejo del amor que Jesús tuvo a María y José, para convertir nuestro hogar en una verdadera Iglesia doméstica, que tenga como centro al Señor.
Enséñanos a descubrir a Cristo en las dificultades que puedan surgir en nuestro hogar; y a encontrar la alegría en la cruz, bien unidos al Señor.
Cuida y protege a nuestra familia, para que todos seamos fieles al Evangelio y sepamos conducirnos siempre por los caminos de la santidad. Te pedimos, a través de la intercesión de San Josemaría, que nos concedas el favor que te pedimos (pídase). Amén.
Jesús, María y José, os entregamos nuestros corazones y nuestras almas.
Oración por la conversión de los pecadores
Señor, te pido la conversión de los que, como yo, son pecadores.
Quiero unirme, junto al Santo Padre Pío,
a tu deseo de salvación universal,
solidarizándome con mis hermanos
y emprendiendo con ellos un camino de sincera conversión.
Dame la gracia de cumplir tus mandamientos
alimentando al hambriento, dando de beber al sediento,
vistiendo al desnudo, alojando al forastero,
visitando al enfermo y al encarcelado,
descubriéndote y respetándote en la obra de tus manos.
Cambia mi forma de pensar y de sentir,
porque muchas veces no parezco hijo tuyo.
Y permíteme disfrutar al final de los tiempos
del banquete que tienes preparado
no sólo para los que te conocen y sirven,
sino también para aquellos que no han tenido esa gracia
y que, a pesar de no saberlo, también son hijos tuyos.