SANTO
ROSARIO

Contempla a Jesús
con el corazón de María

Una guía sencilla para aprender y rezar el Santo Rosario paso a paso, meditando los principales misterios de la vida de Jesucristo de la mano de su Madre.

“María conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón.”
Lucas 2,19

¿Qué misterios se rezan hoy?

Existen diversas costumbres legítimas para algunas oraciones que acompañan al Santo Rosario.
Esta guía sigue la tradición devocional presentada aquí por CatoliTips.

Misterios Gozosos

Lunes y sábado
Contemplamos la Encarnación, el nacimiento y los primeros años de la vida de Jesús.

Misterios Dolorosos

Martes y viernes
Contemplamos la Pasión y muerte de Jesús, que entrega su vida por nuestra salvación.

Misterios Gloriosos

Miércoles y domingo
Contemplamos la victoria de Cristo resucitado y la gloria de María junto a su Hijo.

Misterios Luminosos

Jueves
Contemplamos la vida pública de Jesús y la manifestación del Reino de Dios entre nosotros.

Cómo rezar el Santo Rosario

El Santo Rosario contempla veinte misterios de la vida de Jesús y de María, agrupados en cuatro grupos: gozosos, luminosos, dolorosos y gloriosos. En cada misterio meditamos un momento de la vida de Cristo, rezando un Padre Nuestro, diez Ave Marías y un Gloria.

Existen distintas formas y tradiciones para rezar el Rosario. La Iglesia permite una conveniente libertad en la oración personal y comunitaria, por lo que algunas familias y comunidades añaden oraciones o invocaciones según su tradición

En CatoliTips lo rezamos de la siguiente manera:

1. Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

2. Acto de Contrición

3. Credo de los Apóstoles

4. Anunciar el misterio
Lectura breve y meditación.

5. Padre Nuestro

6. Diez Ave Marías

7. Gloria y jaculatoria(s)
Después del Gloria pueden rezarse una o varias jaculatorias, por ejemplo:
“Oh Jesús mío…”

8. Repetir los pasos 4–7 en cada decena
5 misterios en total.

Al finalizar:

9. Tres Ave Marías
Por la fe, la esperanza y la caridad.

10. Salve Regina

11. Letanías Lauretanas y oración final

Jaculatorias para rezar después de cada misterio

V. Por tu Inmaculada Concepción, ¡oh, Soberana Princesa!
R. una muy grande pureza te pido de corazón.

V. Sagrado de Corazón de Jesús.
R. En Tí  confío.

V. Dulce Corazón de María,
R. se la salvación del alma mía.

V. María, Madre de Gracia, Madre de Misericordia,
R. en la vida y en la muerte ampáranos, gran Señora.

V. Santa María de Guadalupe
R. ruega por nosotros.

V. Santa María de Guadalupe,
R. Salva a nuestra patria y conserva nuestra fe.

V. Santa María del buen camino,
R. haz que lleguemos sanos y salvos a nuestro destino.

V. Por tu limpia concepción, ¡oh Soberana Princesa!
R. una muy grande pureza te pedimos de corazón.

¡Oh Jesús mío!, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Comencemos el Santo Rosario

1. Señal de la Cruz

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

2. Acto de Contrición

¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Tu quien eres, Bondad infinita, y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón el haberte ofendido; porque eres infinitamente bueno y el pecado te desagrada.
Ayudado por tu divina gracia propongo firmemente nunca más volver a pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta, por lo que confío me perdonarás por tu infinita misericordia.
Amén.

3. Credo de Nicea-Constantinopla

Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra,de todo lo visible y lo invisible.

Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, con el Padre y el Hijo
recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro.

Amén.

4. Los Misterios del Santo Rosario

Elige los misterios correspondientes al día y contempla cada uno antes de comenzar la decena.

  1. La Encarnación del Hijo de Dios
    El ángel Gabriel anuncia a María que será la Madre del Salvador, y ella responde con fe y humildad.
    Lectura: Lucas 1,26-38
  2. La Visitación de María a su prima Isabel
    María lleva a Jesús en su seno y se pone en camino para servir a Isabel.
    Lectura: Lucas 1,39-56
  3. El Nacimiento del Hijo de Dios
    Jesús nace en Belén. Dios se hace pequeño y viene a habitar entre nosotros.
    Lectura: Lucas 2,1-20
  4. La Presentación de Jesús en el Templo
    María y José presentan al Niño Jesús al Señor.
    Lectura: Lucas 2,22-35
  5. El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo
    Después de buscarlo durante tres días, María y José encuentran a Jesús en el Templo.
    Lectura: Lucas 2,41-52
  1. La oración de Jesús en el Huerto

Jesús, lleno de angustia ante su Pasión, ora al Padre y se entrega completamente a su voluntad.

Lectura: Mateo 26,36-46

  1. La flagelación del Señor

Jesús es entregado para ser azotado, soportando el sufrimiento y la humillación antes de su crucifixión.

Lectura: Juan 19,1

  1. La coronación de espinas

Los soldados se burlan de Jesús, colocan sobre su cabeza una corona de espinas y lo saludan irónicamente como rey.

Lectura: Mateo 27,27-31

  1. Jesús con la Cruz a cuestas camino del Calvario

Jesús carga la Cruz camino del lugar de la crucifixión. Simón de Cirene es obligado a ayudarlo a llevarla.

Lectura: Lucas 23,26-32

  1. La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor

Jesús entrega su vida en la Cruz. Antes de morir, confía su Madre al discípulo amado y lleva hasta el extremo su entrega por nosotros.

Lectura: Juan 19,25-30

  1. La Resurrección del Señor

Al tercer día, Jesús resucita de entre los muertos. La tumba está vacía y comienza el anuncio gozoso de su victoria sobre la muerte.

Lectura: Mateo 28,1-10

  1. La Ascensión del Señor

Jesús resucitado asciende al cielo ante sus discípulos, después de confiarles la misión de ser sus testigos.

Lectura: Hechos 1,6-11

  1. La venida del Espíritu Santo

El Espíritu Santo desciende sobre María y los discípulos reunidos, llenándolos de fortaleza para anunciar el Evangelio.

Lectura: Hechos 2,1-4

  1. La Asunción de la Virgen María

Contemplamos a María, al término de su vida terrena, elevada en cuerpo y alma a la gloria del cielo.

Referencia: Apocalipsis 12,1 puede acompañar la meditación, pero aquí no la presentaría como relato bíblico de la Asunción, porque la Escritura no narra directamente este acontecimiento.

  1. La Coronación de María como Reina del Cielo y de la Tierra

Contemplamos a María glorificada junto a su Hijo y reconocemos la dignidad que Dios le ha concedido como Madre del Rey.

Referencia: Apocalipsis 12,1 puede servir para la contemplación de la mujer coronada, pero tampoco lo presentaría como una narración directa de la Coronación de María.

  1. El Bautismo de Jesús en el Jordán
    Lectura: Mateo 3,13-17
  2. Las bodas de Caná
    Lectura: Juan 2,1-11
  3. El anuncio del Reino de Dios y la invitación a la conversión
    Lectura: Marcos 1,14-15
  4. La Transfiguración del Señor
    Lectura: Mateo 17,1-8
  5. La institución de la Eucaristía
    Lectura: Lucas 22,14-20

Al finalizar el Rosario

Dios te salve, María Santísima, Hija de Dios Padre, Virgen Purísima antes del parto. En tus manos ponemos nuestra fe para que la ilumines,

 llena eres de gracia…

Dios te salve, María Santísima, Madre de Dios Hijo, Virgen Purísima en el parto. En tus manos ponemos nuestra esperanza para que la alientes,

llena eres de gracia…

Dios te salve, María Santísima, Esposa de Dios Espíritu Santo, Virgen Purísima después del parto. En tus manos ponemos nuestra caridad para que la inflames, 

llena eres de gracia…

Dios te Salve, María Santísima, Templo, Trono y Sagrario de la Santísima Trinidad, Virgen concebida sin la culpa Original.
Alcánzanos, Virgen pura, la perseverancia final. No nos dejes vivir, ni mucho menos morir en pecado mortal.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.
A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos;
y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

¡Oh, clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

Letanías Lauretanas

Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad.
Jesucristo, óyenos.
Jesucristo, escúchanos.

Dios, Padre celestial,
ten piedad de nosotros.

Dios, Hijo, Redentor del mundo,
Dios, Espíritu Santo,
Santísima Trinidad, un solo Dios,

Santa María,
ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios,
Santa Virgen de las Vírgenes,
Madre de Jesucristo,
Madre de la Iglesia,
Madre de la misericordia,
Madre de la divina gracia,
Madre de la esperanza,
Madre purísima,
Madre castísima,
Madre siempre virgen,
Madre inmaculada,
Madre amable,
Madre admirable,
Madre del buen consejo,
Madre del Creador,
Madre del Salvador,
Virgen prudentísima,

Virgen digna de veneración,
Virgen digna de alabanza,
Virgen poderosa,
Virgen clemente,
Virgen fiel,
Espejo de justicia,
Trono de la sabiduría,
Causa de nuestra alegría,
Vaso espiritual,
Vaso digno de honor,
Vaso de insigne devoción,
Rosa mística,
Torre de David,
Torre de marfil,
Casa de oro,
Arca de la Alianza,
Puerta del cielo,
Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,
Consuelo de los migrantes,
Consoladora de los afligidos,
Auxilio de los cristianos,
Reina de los Ángeles,
Reina de los Patriarcas,
Reina de los Profetas,
Reina de los Apóstoles,
Reina de los Mártires,
Reina de los Confesores,
Reina de las Vírgenes,

Reina de todos los Santos,
Reina concebida sin pecado original,
Reina elevada al Cielo,
Reina del Santísimo Rosario,
Reina de la familia,
Reina de la paz.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten misericordia de nosotros.

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

ORACIÓN.
Te rogamos nos concedas, Señor Dios nuestro, gozar de continua salud de alma y cuerpo, y por la gloriosa intercesión de la bienaventurada siempre Virgen María, vernos libres de las tristezas de la vida presente y disfrutar de las alegrías eternas.
Por Cristo nuestro Señor.
Amén.

Profundiza en tu devoción al Rosario

El Rosario no consiste simplemente en repetir oraciones. Es una oración contemplativa que nos invita a mirar a Jesucristo con los ojos y el corazón de María.

¿Por qué rezamos el Rosario?

Descubre su sentido, su historia y cómo esta oración nos ayuda a contemplar la vida de Cristo.

(próximamente) LEER MÁS →

¿Es bíblico el Santo Rosario?

Conoce las raíces bíblicas de las principales oraciones y misterios que meditamos en el Rosario.

(próximamente) LEER MÁS →

Conoce a la Virgen María

Descubre el lugar de María en la historia de la salvación y por qué la Iglesia la honra como Madre de Dios y Madre nuestra.

(próximamente) LEER MÁS →