Los santos no fueron espectadores de la fe. Vivieron en circunstancias concretas, enfrentaron luchas, tomaron decisiones y aprendieron a seguir a Cristo.
Conoce a hombres y mujeres de distintas épocas, descubre qué podemos aprender de sus vidas y escucha a quienes, con sus escritos y enseñanzas, siguen acompañando nuestro camino.
Conoce sus decisiones, luchas, conversiones y caminos de santidad.
Descubre cómo vivieron el Evangelio en circunstancias concretas.
Aprende de quienes ayudaron a la Iglesia a comprender y transmitir la fe.
Descubre qué podemos aprender de ellos y cómo llevarlo a nuestra propia vida.
✦ Esta sección está en desarrollo. Nuevas vidas, escritos y recursos se agregarán próximamente. ✦

354–430
Obispo · Doctor de la Iglesia
Buscó durante años la verdad y la felicidad, hasta encontrar en Dios aquello que su corazón buscaba.
APRENDE DE ÉL
Buscar la verdad sin dejar de buscar a Dios.
APRENDER CON SAN AGUSTÍN →

1515–1582
Carmelita · Doctora de la Iglesia
Mujer de profunda oración y gran determinación que encontró en la amistad con Dios el camino para transformar su vida y renovar el Carmelo.

1181–1226
Religioso · Fundador
Soñó con honores y grandeza, pero terminó descubriendo una alegría distinta al seguir a Cristo desde la pobreza, la fraternidad y el servicio.
Entre los santos, algunos han sido reconocidos por la Iglesia por la profundidad y el valor permanente de su enseñanza.
Sus escritos siguen ayudándonos a comprender la fe, iluminar la vida cristiana y responder preguntas que continúan siendo nuestras.
PRÓXIMAMENTE




De sus propias palabras
No queremos conocer a los santos solamente por lo que otros han dicho de ellos. Queremos acercarnos también a sus propias palabras, descubrir qué buscaban, qué aprendieron y cómo hablaban de Dios desde su propia experiencia.
San Agustín de Hipona
Confesiones, Libro I, 1
Los santos pueden ayudarnos a crecer en lo que más importa.
Aprender a comenzar de nuevo.
Aprender a encontrarnos con Dios.
Aprender a amar, servir y permanecer.
Aprender a atravesarlo con fe y esperanza.
Aprender a escuchar y responder a Dios.
Aprender a buscar una vida grande y verdadera.
Aprender a santificar lo cotidiano.
Aprender a unir inteligencia, verdad y fe.
Los santos vivieron en épocas, culturas y circunstancias muy distintas, pero tuvieron que aprender lo mismo que nosotros: escuchar a Dios, levantarse después de caer, tomar decisiones y seguir a Cristo.
No buscamos copiar sus vidas. Buscamos aprender de quienes recorrieron el camino antes que nosotros y descubrir cómo el Evangelio puede transformar también nuestra propia historia.